sábado, 1 de julio de 2017

DE ENFERMEDADES, SÍNTOMAS Y CURAS.

DE ENFERMEDADES, SÍNTOMAS Y CURAS.
Tal vez los Colombianos tenemos la piel tan lastimada, que las caricias nos fastidian. Vivimos con La Fe y la Esperanza tan insultadas que nos sentimos tontos confiando.
Esta semana, ocurrió algo histórico que, en un País medianamente sano, sería motivo de alegrías y celebración general: El fin (práctico) de una Guerra Interna de más de 60 años.
Y qué hicimos? Despotricar, Criticar, Acusar, Desconfiar, Dudar, Dudar, Dudar.
Preferimos creer en las cifras falsas que los Mercaderes del Miedo inventaron, dejarnos arrastrar por los rumores que los Profetas de la Desesperanza difunden, aterrarnos con los Fantasmas de Procesos Fallidos anteriores (fallidos por culpa de los Mesías Montañeros y Delfines Pusilánimes que ahora los invocan), Decidimos ver el Vaso medio Vacío que las Viuditas del Poder necesitan que veamos siempre.
Y lo triste es que, esas aves de mal agüero, en el fondo TIENEN RAZÓN: Esta M... va a seguir igual o a empeorar, pero no por lo que revolotea en sus mentes alucinadas por el Castro-Chavismo, El Timo-Santismo y el Uribismo Fundamentalista, sino por lo siguiente:
En un párrafo anterior, hablé de un País medianamente sano? Tal vez le esté pidiendo mucho a mis compatriotas. Una nación en Guerra más de 200 años no puede estar sana.
No que eran 60 años? Pues no! Les recuerdo que desde los inicios de la República ya estaban jalándose las greñas Centralistas y Federalistas, Santanderistas y Bolivaristas, , Libertarios y Esclavistas luego Regeneracionistas, Constitucionalistas, Laicos, Religiosos, Melistas, Andradistas, Liberales radicales, Godos, Liberales, Chusmeros, Guerrillos, Paracos….en mal contadas, diez Guerras Civiles, a razón de un Conflicto general cada 20 años…Un odioso promedio de una guerra cada generación.
En todas esas guerras han habido cuatro factores comunes: La Desigualdad Social, la Ambición desmedida de los Políticos, La Intolerancia e incapacidad de los Líderes para resolver las diferencias y los Intereses Económicos de Particulares nacionales o extranjeros.
Los Padres de la Patria, nos han hecho creer que las FARC, las BACRIM, los Narcos, los Terroristas, son la enfermedad y que ellos, cada 4 años descubren la última cura milagrosa.
Nada más mentiroso…los actores de los distintos conflictos son apenas síntomas y malestares de un grave plaga que nos ha aquejado desde siempre y se llama: Politiquería.
Esta peste, alimentada por nuestra Corrupción y nuestra Indiferencia, es la verdadera culpable de que estemos como estamos.
Los Amos de la Guerra y la Política Sucia están interesados en mantener eterno el Conflicto, mientras ellos aprovecharse del Caos y pescar en río revuelto, para comprar tierras de desplazados, para vender armas y dotaciones, para que impere la ilegalidad en sus territorios, para subir impuestos y robárselos después, para desviar la atención hacia el paisano que odiamos, mientras ellos saquean nuestros bolsillos.
Creemos que Uribe y Santos se odian, pero su odio es como su desprecio mutuo a Pastrana: En poco tiempo se les olvida.
En unos años se unirán contra Vargas Lleras o contra Petro. En unos quince años, los emprendedores hermanos Uribe Moreno estarán en coalición con los distinguidos hermanos Santos Rodríguez, apoyados por la dupla Barreras-Ordoñez…su plan es Dividir y Unir, lo que les convenga en este momento, para mantenerse arriba.
Incluso, en unos años podrían inventarse una guerra entre Uribistas contra Los Que Saben Leer. Todo es posible.
Ahora, Juguemos al “Doctor”, y adivinemos cual es la Cura: Acetaminofén!...perdón, me dejé llevar...no estamos en una EPS.
Retomando, La cura somos Nosotros. Los que cada cuatro años nos dejamos contaminar por la peste de la Politiquería y votamos sin criterio, sin inteligencia, sin responsabilidad.
Los que nos contagiamos por la Corrupción y con la ilusión de un puesto, de una pavimentación, de un contratico, de una ayudita, y que apoyamos a un candidato que sabemos que no merece representarnos.
Nosotros tenemos la Cura si elegimos BIEN nuestros líderes, votando con la cabeza y no con el corazón o el estómago.
Y tendremos el remedio definitivo si no les seguimos jugando el Juego del Círculo del Odio que ha sido el combustible de siglos de Guerra.
Por favor, entendamos por fin, que la pelea no es contra mi paisano, contra mi par, contra mi colega, contra mi vecino, contra el hincha rival. La pelea es contra el Ladrón, el Mentiroso, el Corrupto, el Falso, el Manipulado: más conocido como El Político Tradicional.
De nosotros depende que la nuestra, sea la última generación criada en la Guerra. Ya es hora de que un colombiano se despierte preocupado por defenderse de una bacteria y no de otro colombiano

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