sábado, 23 de septiembre de 2017

Un Papa en la cueva de Alí Babá.

UN PAPA EN LA CUEVA DE ALÍ BABÁ.

Soy agnóstico, y un contradictor de la Iglesia Católica, a la que considero, una de las responsables de las mayores tragedias históricas de la “Era Cristiana”, tanto por acción como por omisión. Y, adicionalmente,  sus líderes han cometido por siglos uno de los peores pecados que puede cometer un ser humano: actuar de manera distinta a lo que cree.

Sin embargo, me confieso admirador del Papa Francisco, no por la Divinidad que representa, sino por la habilidad que tiene de conectarse con todos, independiente de su culto, religión o postura, haciéndonos llegar su mensaje (obviamente de origen Bíblico pero de un marcado transfondo Social) sin tintes fanáticos ni discriminación ideológica. Su Liderazgo es apreciado incluso por personas que no lo reconocemos como Autoridad o Santidad.

Nos visitó hace unas semanas.  Primero cumplió con sus labores de Jefe de Estado y luego se dedicó a la gente, sometiéndose a maratones diarias, al calor, al cansancio, al desgaste, pruebas difíciles para una persona de más de 80 años,  y aunque convocó  multitudes en sus misas y traslados,  solo se reunió con unos pocos elegidos (no con políticos, ni con lagartos, ni con figurines, ni Cacaos, ni con mesías montañeros). Y habló, habló muy claro.

La habló a los jóvenes, a las víctimas, a los sacerdotes y a los que estamos quietos.

A los jóvenes,-porque de ellos será el maltratado país que le estamos dejando- los impulsó a mantener la  Fé y la Esperanza de que esto puede cambiar, les pidió que su  alegría e ilusión juvenil  de vivir en una Colombia mejor, no fueran aplastadas por las bajezas de los actuales líderes, de los profetas del Miedo, de los Amos  de la Guerra.

A las víctimas, las invitó a terminar con el Círculo del Odio, a abrir el corazón,  perdonar y seguir adelante. A que no escuchen a los que se aprovechan  de su dolor para hacer campaña política con el objetivo de  prolongar la Guerra que les conviene tanto. Les dijo que, solo si se cierra este ciclo de dolor/rencor/más dolor/más rencor, las generaciones venideras arrancarán sus vidas en un ambiente propicio para la Paz estable y duradera.

A los sacerdotes, les habló como su Líder. Los exhortó a dejar la comodidad, la actitud pasiva y negligente y los invitó a untarse, a bajarse del pedestal que se han montado y a ponerse  a trabajar hombro a hombro, codo a codo con su Iglesia. A tomar las banderas del servicio y con el ejemplo, liderar cambios en su comunidad.

Y a los que estamos quietos…nos animó a empezar a hacer algo por nuestros hermanos. A dejar de delegar la responsabilidad del cambio y que empecemos nosotros a ayudar, a enseñar, a perdonar, a mejorar, a crecer. Nunca vamos a estar bien, si los de alrededor están mal, y por eso debemos recuperar nuestra sociedad desde nuestro círculo cercano.

Francisco no les habló a los Políticos, ni a los Grandes  Empresarios, ni a los Millonarios, ni a los Guerrilleros, ni a los Paramilitares, porque sabe que ellos no lo escucharán.

Es consciente que, a ellos les conviene el Statuo Quo, y no quieren que nada cambie,  porque están en su zona de confort, engordando sus cuerpos y sus cuentas bancarias a costa de la desesperanza de los jóvenes, del rencor de las víctimas, de la complacencia de los curas  y la pasividad de los que vemos, oímos, nos quejamos y no pasamos de ahí.

Así que, nos habló a nosotros, a los que tenemos el cambio y el futuro en nuestras manos.

Somos una Sociedad Psicópata en el sentido estricto de la palabra: indolente, sin remordimientos y sin empatía por el otro, sin poder sentir el dolor ajeno y con el morbo alborotado. Una sociedad tan enferma que adora al Malo y se burla del Bueno. Que premia a sus líderes y referentes por la habilidad de burlar las normas, de torcer las leyes, de chupar la sangre y la vida de sus seguidores, de mentir y de robar. Una nación  que se acostumbró a ser gobernado por la peor calaña, similar al  “País de los ladrones” del cuento de Italo Calvino.

Vamos a seguir así?  Vamos a seguir odiándonos, robándonos y peleando entre nosotros? Vamos a heredarle este muladar a nuestros hijos y nietos? Vamos a poner su futuro en manos de los hijos y nietos de los mismos que han convertido este Potencial Paraíso en un Nido de Ratas, donde hasta la Sal de las Supremas Cortes  ya se corrompió? Vamos a seguir mereciendo el desprecio mundial, la etiqueta de narcos, el estigma de ser corruptos, la fama de ladrones y de putas? Que más nos falta?

Francisco se fue hace varias semanas…para muchos quedará la visita como una anécdota,  la foto con el Papamóvil atrás, el “meme” del papal ojo colombino,  la mención al Nacional y al América, quedará la mezquina cifra de los no-se-cuantos-millones se gastaron al traerlo,  o la aún más  mezquina de no-se-cuantos-millones generó su visita…

Ojalá seamos un poco mejores que eso y nos quede el verdadero mensaje de Francisco: Para estar en Paz, debemos cambiar como País y como Sociedad. Para ello hay que empezar por nosotros mismos y por nuestro metro cuadrado de vida diaria. 

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